LAS RIENDAS DE LA VIDA



La Naturaleza exhaustiva obedece a una sola ley: “La ley del placer y el dolor”. Si la única sustancia que existe en toda la Creación es el deseo de recibir placer, entonces hay necesidad de una sola regla de comportamiento: atracción al placer y rechazo al dolor.
Nosotros, los seres humanos, no somos excepción a esta regla. Seguimos un diseño preinstalado que dicta por completo cada uno de nuestros movimientos: queremos recibir lo máximo, y trabajar lo mínimo. Y si es posible, lo queremos todo gratis. Por consiguiente, en todo lo que hacemos, aunque no estemos conscientes de eso, siempre tratamos de escoger lo que nos causa placer y evitar el dolor.
Aún cuando parezca como si estamos sacrificándonos, en realidad, estaríamos recibiendo más placer producto del “sacrificio” que de cualquier otra opción que pensemos en ese momento. Y la razón por la que seguimos engañándonos a nosotros mismos, pensando que tenemos motivos altruistas, es porque esto es mucho más agradable que decirnos la verdad. Tal como lo expresó una vez Agnes Repplier, “Hay pocos desnudos tan objetables como la verdad desnuda”. 
Rav. Laitman.


Manejando los deseos


Ahora que sabemos que los deseos generan progreso, veamos cómo los hemos manejado a través de la historia. En mayor medida, hemos tenido dos maneras de manipular los deseos: 1) Convirtiendo todo en hábitos, “domesticando” los deseos, o llevándolos a una rutina diaria, y 2) Disminuyéndolos y suprimiéndolos.
La mayoría de las religiones usa la primera opción, “etiquetando” cada acto con una recompensa. Para motivarnos a hacer lo que es considerado como bueno, nuestros guías y quienes están a nuestro alrededor, nos recompensan con una retroalimentación positiva cuando hacemos algo “correcto”. A medida que crecemos, las recompensas gradualmente cesan, pero nuestras acciones ya han sido “etiquetadas” en nuestras mentes como merecedoras de premios.
Una vez acostumbrados a algo, esto se convierte para nosotros en una segunda naturaleza. Y cuando actuamos de acuerdo a nuestra naturaleza, siempre nos sentimos cómodos con nosotros mismos. 

La segunda manera de manejar nuestros deseos–disminuyéndolos– es utilizada principalmente por las enseñanzas orientales. Este enfoque sigue una regla simple: mejor no desear que desear y no tener.
Por muchos años, parecía como si nos las arregláramos con estos dos métodos. Pese a no tener lo que deseábamos–debido a la regla que cuando tienes lo que quieres, no lo quieres más– la búsqueda en sí era gratificante. Cuando un nuevo deseo aparecía, pensábamos que éste seguramente nos causaría satisfacción. Estábamos esperanzados mientras seguíamos soñando; y cuando hay esperanza, hay vida, aún sin que, de hecho, esos sueños se concreten.
Pero nuestros deseos crecieron. Se han hecho cada vez más difíciles de satisfacer con sueños no cumplidos, con un Kli vacío, desprovisto del llenado que pretendía tener. Y, por lo tanto, las dos maneras –domesticar los deseos y disminuirlos– enfrentan, en la actualidad, un enorme desafío. Cuando no podemos disminuir los deseos no tenemos otra opción que buscar satisfacerlos. En ese estado, ya sea que abandonamos las formas pasadas, o de alguna manera las combinamos con una nueva forma de búsqueda.


APARECE UN NUEVO DESEO
Hemos dicho que hay cuatro grados del deseo de recibir: (1) deseos físicos de alimento, reproducción, y familia; (2) riqueza; (3) poder y respeto (algunas veces separado en dos grupos dis- tintos); y (4) el deseo de conocimiento. Los cuatro grados están divididos en dos grupos: deseos animales –el primer grado–, son compartidos por todas las criaturas vivientes; y los deseos humanos –los grados dos, tres, y cuatro–, que sonexclusivamente humanos. El último grupo es el que nos ha traído al punto donde nos encontramos en la actualidad.
Pero hoy en día hay un nuevo deseo: el quinto grado en la evolución del deseo de recibir. Como hemos dicho en el capítulo anterior, en El Libro del Zohar está escrito que al final del siglo XX un nuevo deseo aparecería.
Este nuevo deseo no es simplemente otro más; es la culminación de todos los niveles de deseos anteriores. No es únicamente el más poderoso de ellos, sino que contiene elementos excepcionales que lo diferencian de todos los demás.
Cuando los cabalistas hablan acerca del corazón, no se refieren al corazón físico, sino a los deseos de los primeros cuatro niveles. Pero el quinto nivel del deseo es esencialmente diferente. Éste busca satisfacción sólo proveniente de la espiritualidad, no de nada físico. Este deseo constituye además la raíz del crecimiento espiritual que estamos destinados a experimentar. Por esta razón, los cabalistas lo llaman el “punto en el corazón”. 

Texto extraído del Libro: Kabbalah para aprendices. Michael Laitman. Si deseas adquirirlo puedes entrar al link de www.laitman.es


Cambiar nuestros deseos


El yo es nuestra esencia, lo que caracteriza a un individuo. Sin embargo, se encuentra sujeto a constantes cambios; lo único que perdura es una mera cáscara externa dotada de vida. Por ello suele decirse que, el hombre, es como si naciera a cada momento. Pero si así fuera, ¿cómo deberíamos entonces relacionarnos unos con otros y cómo deberíamos percibirnos a nosotros mismos? ¿Cómo podemos estabilizar algo dentro y alrededor nuestro si constantemente estamos cambiando y todo lo percibimos en función de nuestro estado interno?
El Creador es la fuente de Luz (placer). Así lo sienten todos los que se acercan a Él. Esas personas –aquellos que llegaron a acercase al Creador y que, por tanto, Lo perciben– son denominados cabalistas (de la palabra Lekabel: recibir la Luz del Creador). Solo podemos acercarnos al Creador a través de la equivalencia de deseos. El Creador es incorpóreo: únicamente podemos sentirle con nuestro corazón. Y en este caso, la palabra “corazón” obviamente no hace referencia a la bomba que impulsa sangre por nuestras venas, sino al centro de todas las sensaciones humanas.
Y aunque uno no pueda sentir al Creador con su corazón, sí puede hacerlo con un pequeño punto que se encuentra en él. No obstante, para poder llegar a sentir este punto, debe ser el propio hombre quien lo desarrolle por sí mismo. Una vez que esté desarrollado y expandido, la sensación del Creador, Su Luz, podrá entrar en él.
El corazón es la suma de nuestros deseos egoístas, y ese pequeño punto dentro de él constituye parte del deseo espiritual, altruista, implantado desde Arriba por el Creador. Nuestra tarea es la de nutrir ese deseo espiritual en estado embrionario, de tal manera que sea él –y no nuestra naturaleza egoísta– quien determine todas nuestras aspiraciones. Al tiempo, el deseo egoísta del corazón acabará rindiéndose, retrayéndose, marchitándose, disminuyendo.
Una vez que hemos nacido, una vez que nos encontramos en nuestro mundo, estamos obligados a transformar nuestro corazón egoísta en uno altruista. Y todo ello mientras vivimos en este mundo. Este es el propósito de nuestra vida, el motivo de nuestra aparición en este mundo y la meta de toda la creación. La total sustitución de los deseos egoístas por otros altruistas se denomina “el Final de la Corrección”. Cada individuo (y toda la humanidad en su conjunto) tiene la obligación de alcanzarla en este mundo; y mientras no lo haga, volverá a naceren este mundo una y otra vez. Acerca de esto –y solamente de esto– es de lo que nos hablan todos los profetas y la Torá. El método para dicha corrección recibe el nombre de “Cabalá”.
Podremos cambiar nuestros deseos siempre y cuando deseemos hacerlo. El hombre fue creado como un egoísta absoluto: es incapaz de adoptar diferentes deseos de otras personas ni del mundo que le rodea, pues su entorno es igual que él. Pero tampoco posee un vínculo con los mundos espirituales porque, dicho vínculo, solamente es posible a través de atributos similares. Lo espiritual solo puede ser percibido dentro de los deseos altruistas.
Por lo tanto, las posibilidades de un individuo para transcender por sí mismo los límites de este mundo son nulas. Es por eso que nos fue entregada la Torá y lo que constituye su parte más eficaz: la Cabalá. Todo con objeto de ayudar al hombre a adquirir los deseos de los mundos espirituales. 
El Zohar (Libro del esplendor)

¿Qué es el Pentateuco?

Como ya hemos mencionado, los primeros cinco libros de la Biblia, en hebreo, se llaman la Torá (de la palabra Horaá, que signifi- ca “Instrucción”, o de la palabra Or — “Luz”). Cuando trata de avanzar hacia arriba, a lo largo del rayo que descendió en la oscuridad de nuestro mundo, la Luz es tu manual. Tu trabajo es sólo “agarrarla y aguantar”. 
Conforme te propongas seguir las instrucciones de este manual, el mundo espiritual comenzara a abrirse ante ti, revelando las respuestas a todas tus preguntas. A medida que te limpias de todas las cosas superficiales, empiezas a ver claramente que a tu alrededor, la realidad va cambiando gradualmente. Te das cuenta de que toda tu vida has estado dormido, pensando todo este tiempo que estabas despierto. Te das cuenta que todas las cosas que solías considerar valiosas son, de hecho, inmateriales. Todo lo que pensaste que era verdad, en realidad es falso, y que todos los placeres terrenales no se pueden comparar con lo que te espera. 
Si aún no has llegado a este punto de vista, solamente mantén este pensamiento: “Este libro es sobre mí”, y lo lograrás. Sé implacable contigo mismo mientras buscas dentro de ti; y detrás de las historias de los antepasados, revelarás tu propia historia. Entre las líneas de las páginas del libro descubrirás nuevas palabras, que como una fuerza espiritual especial, comienzan a revelarse detrás de cada letra, cada símbolo y puntuación. Entonces sentirás realmente la Luz reuniéndose y buscando una manera de entrar en ti — no en tu cuerpo físico, que es inútil, sino dentro de tu alma, que es eterna. 
Cuando la Luz entra y comienza a limpiarte, todas las cosas que antes parecían demasiado fantásticas e irreales, se transforman en claras, evidentes y naturales. 
Después de un mes de leer el libro correctamente, verás cómo podrás experimentar muchos cambios. Apenas te reconocerás a ti mismo y a tu mundo interno. Tu mundo se convertirá en un todo. Comenzarás a ver y sentir que el libro trata acerca de tu alma, que se llama Noé cuando experimenta su nivel, Abraham en otro, Moisés en otro, continuando así hacia la eternidad. 
Los Secretos del Libro Eterno revela cómo leer correctamente el Pentateuco, cómo abrirse paso a través de las cáscaras externas—las acciones mundanas de este mundo que el libro parece contar—y descubrir lo que realmente está detrás de todo. 

Comencemos haciendo una lista de los cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Esos son los nombres de los títulos traducidos en español; mientras que en el hebreo original son Beresheet (En el Principio) Shemot (Nombres), Vayikrá (Y Llamó), Bamidbar (En el Desierto), Devarim (Palabras). 
Lo anterior forma parte de la introducción del libro "Los secretos del libro eterno" del Rav. Michael Laitman. Si deseas adquirirlo puedes entrar a: Kabbalah-Books


Crisis


Situación grave y decisiva que pone en peligro el desarrollo de un asunto o un proceso.

Las crisis son un renacimiento. Es un nuevo nacimiento pero antes de parir hay un periodo de presión.
El desea salir y la madre no puede seguir conteniendo a su hijo. En nuestra vida pasamos por diferentes crisis, son grados de desarrollo. Toda crisis trae un nuevo orden. 
Algo no esta funcionando. Por eso se necesitan las crisis. 

Nuestro deseo va creciendo, siempre queremos más. Tengo ego, envidia, deseo de poder, etc. Eso nos atrae, así surgen las guerras, las conquistas, etc. hasta llegar a un callejón sin salida. llegamos a un tipo de vacío, no vemos nuestra naturaleza interna.


Si enfrentas una crisis un paso necesario es alejarte para reflexionar, si permaneces cerca de personas recibirás interferencia y será complicado encontrar la respuesta que tu maestro interno tiene para resolver.
Siempre es bueno pedir consejos, pero no debes de dudar de tu propia capacidad de resolver tus crisis, de confiar en tu propia sabiduría porque de no ser así te acostumbrarás a que alguien más te resuelva la vida y seguirás siendo un niño buscando la ayuda y consejo de tus padres en vez de convertirte en un adulto que se hace responsable de sus decisiones.
Recuerda que toda crisis es una oportunidad de cambio y que sin ellas no avanzarás, recibirlas y aceptarlas es el primer paso para superarlas.
Shalom!
Klaus

EL RECONOCIMIENTO DE LA MALDAD



No es suficiente para nosotros amar al Creador y desear alcanzar la unión con Él. Debemos también odiar nuestra maldad y nuestra naturaleza, que es el deseo de auto-gratificación del que la persona es incapaz de deshacerse por sí misma. 
Este reconocimiento de la maldad ocurre cuando una persona observa el estado en que se encuentra, ve toda su maldad, constantemente sufre por ello, entiende todo lo que está perdiendo, y se da cuenta que no puede eliminarla por sí misma.
Al mismo tiempo, la persona no acepta la postura en que se encuentra. Está consciente de todas las pérdidas que la maldad le ocasiona y de igual forma reconoce la verdad, es decir, el hecho de que solo no podrá encontrar las fuerzas interiores que le permitan librarse de la maldad. La razón es que este atributo fue introducido del lado del Creador, por medio de las fuerzas de la naturaleza.
Para poder salir de nuestro mundo y entrar al mundo espiritual, se necesita llenar algunas condiciones relativas a las percepciones. En primer lugar, tiene que sentir que el estado en que se encuentra es insoportable e intolerable. Llega a experimentar estas sensaciones cuando, aunque sea ligeramente, percibe lo que es la espiritualidad; cuando observa que es contraria a su propia naturaleza.  
ILUMINAR la materia, para eso vine a la tierra. Mi pacto con mi amado Creador es materializar la conciencia y la luz, hacer las cosas mejor que antes y poder cumplir con la misión de evolucionar. Desde el Ain Sof, he sido llamada, creada, formada y hecha.



Etiquetas

12 (1) 2012 (1) 21 (1) 33 (1) 49 (1) 613 deseos (1) 613 luces (1) 72 nombres de Dios (1) ADN (1) Agradecer (1) AIN SOF (1) Ainsof (1) aleph (2) Alimentación cabalista (1) Alineación chakras (1) alma (1) Almas gemelas (1) ÁRBOL DE LA VIDA (1) Ascender (1) Ascenso (1) Aspiración (1) atributos (1) atzilut (1) Autismo (1) B'koach (1) Baal Ha Sulam (2) bet (1) Biblia y Torá (2) cabalá (1) Cábala (1) Cabala gratis (1) Centro de energía (1) Chakras (1) círculos (1) clase cábala (1) colérico (1) Comida (1) Congreso Kabbalah 2013 (1) Conocimiento (1) Creación (1) crear (1) Crisis (1) cubo (1) Cuerpo y Alma (1) curso kabbalah (2) curso numerología Pitágoras (2) dalet (1) deseos (2) dimensión (1) Eclipse 2015 (1) Eclipse Lunar (1) Ego (4) el árbol de la vida (1) el estado espiritual perfecto (1) El Zohar (1) elaf (1) elevación (1) Entendimiento (1) Envidia (1) espíritu (1) espiritual (1) Estados espirituales (1) Estrella de David (1) existencia (1) Fases de la luz (1) Fe por encima de la razón (1) física cuántica (1) Flemático (1) fuerza superior (1) fuerzas superiores (1) Gadlut (1) gimel (1) Grado 33 (1) hechizos (1) Kabbala Queretaro (1) KABBALAH (4) KABBALAH 2016 (1) Kabbalah Bnei Baruj (1) Kabbalah Gratis (1) kabbalah y sexualidad (1) Katnut (1) la creación (1) las doce tribus (1) letras hebreas (3) Ley de atracción (1) ley del amor (1) Ley del placer y del dolor (1) leyes espirituales (1) Libertad (1) Libro del esplendor (1) línea media (1) llamas gemelas (1) Lo que es arriba es abajo (1) LOS 22 SENDEROS (1) los 4 tipos de EGO (1) los Kelim (1) Los números y la energía de las piedras y cristales (1) Los números y los astros (1) Luna roja (1) luz del creador (2) Luz Divina (1) Luz espiritual (1) Maestros Cabalistas (1) Maestros de Kabbalah (1) majsom (2) Malakim (1) maldad (1) maljut (1) materia para ascensión (1) melancólico (1) mensaje (1) meta espiritual (1) miedo ante los acontecimientos ¿Porqué temes? (1) Milagros (1) mundo espiritual (2) mundos creados (1) Mundos superiores (1) naturaleza (1) Niños especiales (1) niveles (1) Nombres divinos (1) nueva era (1) Numerología (2) Numerología Astrológica (1) Numerología y kabbalah (1) Números kármicos (1) Números maestros (2) Números y negocios (1) obscuridad (1) ocultamiento del Creador (1) ohr (1) Oración (1) oración cabalista (2) Oración de la mañana (1) oración kabalista (1) PARTZUF (1) Pentateuco (1) percepción (1) Poder interno (1) Poderes de la Mente (1) Portal 11-11 (1) profecías (1) Providencia (1) Raíces y Ramas (1) Rav Laitman (1) Rav. Laitman (3) Rav. Laitman habla de sexo y espiritualidad (1) Reencarnacion (1) Reencarnación (1) reshimotot (1) Respuestas del Rav. Laitman (1) Reunion Cabala (1) Reunión Kabbalah (1) Riendas de la vida (1) Sabiduria (1) Salir de los mundos de BYA (1) salud (1) sanguíneo (1) Secretos del libro eterno (1) Sello de Salomón (1) señales (1) seres de luz (1) Sexualidad y Espiritualidad (1) Significado del 5 (1) símbolo espiritual (1) Sincronía (1) Sucot (1) sufrimiento (1) Sukkot (1) Taller Chakras (1) Taller de Cabala (1) taller de numerología (1) Tarot (1) Temor (1) teoria (1) triada (1) unión (1) VASIJA O KLI (1) Warren Keaton (1) WE (1) What the bleep do we know? Física cuántica (1) Yesod (1) Zeir anpin (1) Zév ben Shimon Halevi (1) Zohar (1)

Archivo del blog